LA ASTRONOMIA, CON LOS PIES SOBRE LA TIERRA

¿Qué son las estrellas? ¿Cómo podemos llegar hasta ellas?, son algunas de las preguntas que han desvelado, por siglos, al ser humano.

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¿Qué son las estrellas? ¿Cómo podemos llegar hasta ellas?, son algunas de las preguntas que han desvelado, por siglos, al ser humano.


Adriana María Ochoa O.
Agencia AUPEC. 30-04-1998

Gracias a la curiosidad que siempre lo ha caracterizado, el hombre ha podido conocer los alrededores de su sistema solar, entender por qué cae una manzana, saber que el sol es un inmenso reactor nuclear y no una fogata eterna,  llegar a la Luna, enviar satélites  a otros planetas y conocer el universo más allá de las fronteras imaginables.

Pero esta visión del infinito no implica que el ser humano no conserve los pies sobre la Tierra. La astronomía le ha permitido a la raza humana evolucionar hacia el desarrollo de mejores niveles de vida. La medicina en particular ha sido una de las áreas del conocimiento más beneficiada por la conquista espacial, pues las técnicas de monitoreo corporal  aplicada a los astronautas han sido la base para el diseño de innumerables equipos médicos que están salvando vidas.

Estos conocimientos han llevado al hombre producir aparatos de uso doméstico, como el horno microondas, que hacen la vida más fácil y placentera.

También han brindado facilidad de conocer amenazas que hasta hace muy poco ni siquiera se tenían en cuenta, como los asteroides que pueden acabar con  la vida en el planeta.

Ahora se puede estudiar sus trayectorias, para evaluar hasta donde ese riesgo debe considerarse.

Tan antigua como el hombre

La astronomía hoy abarca muchas ciencias distintas y  podría decirse que se ha convertido en parte de la física moderna. Pero para llegar a este punto, el camino que ha tenido que recorrer el hombre es muy largo.


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Gracias a la astronomía hoy sabemos que el sol es un inmenso reactor nuclear y no una fogata, como anteriormente se creía.

Los pueblos primitivos observaban el sol y las estrellas para marcar el curso de  los años y regular las siembras y cosechas. La orientación de los templos en Egipto y Mesopotamia tenían un significado astronómico, pues se construían en dirección al oriente.

También practicaron la astronomía elementalmente los Chinos, Los Hindúes y los Caldeos.

Tales de Mileto introdujo la astronomía en Grecia; siglos después vinieron Tolomeo y su teoría geocéntrica, según la cual el Sol y los planetas giran al rededor de la Tierra en órbitas circulares, más allá está la esfera celeste que contiene las estrellas.

Esta teoría se mantuvo vigente durante catorce siglos. Solamente  en 1543  Nicolás Copérnico,  astrónomo polaco, publicó su obra  “De revolutionibus orbium coelestium” para divulgar la teoría heliocéntrica, según la cual la tierra gira alrededor del sol.

Más tarde Johannes Keppler, basado en observaciones de Tycho Brahe, determinó que las órbitas son en realidad elípticas y formuló las leyes del movimiento planetario.

Por su parte, Galileo Galilei utilizó el telescopio para mirar el cielo y descubrió las manchas solares y las 4 lunas más grandes de Júpiter, abriendo un nuevo capítulo en la aplicación de los equipos que habrían de cambiar el concepto del Universo.

Galileo e Isaac Newton revolucionaron la astronomía elaborando leyes que introducían a esta en las ciencias aplicadas; Newton demostró que esas leyes explicaban el movimiento de los planetas según las leyes de Kepler. El gran principio unificador de este investigador fue la ley de la gravitación universal.

Con la formulación de leyes matemáticas  se reafirma  a la astronomía como una ciencia y se articula con la física.


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La astronomía le ha permitido al hombre llegar a otros mundos, pero sin dejar de tener los pies sobre la tierra.

Una nueva etapa

A principios del siglo XX, más específicamente el 17 de diciembre de 1903, los hermanos norteamericanos Orville y Wilbur Wright  lograron construir un aeroplano que voló con motor.

Desde entonces la humanidad ha visto la necesidad y la importancia de conquistar los cielos. Apoyados en el desarrollo de la astronomía y la astrofísica, los científicos elaboraron las bases para lograr este objetivo, como conocer, por ejemplo, como afecta la gravedad el lanzamiento de una nave fuera de la órbita terrestre, calcular el ángulo de incidencia para entrar a la atmósfera sin que la nave rebote y se pierda en el espacio, conocer la órbita de la luna y la distancia estre este satelite y la Tierra, con el fin de calcular la trayectoria de una nave que viaje entre ambos astros.

A principios del siglo XX se formulan nuevas teorías y se empiezan a aplicar las nuevas tecnologías para confirmarlas. Se utiliza la espectografía, la física nuclear y la fotografía que da imágenes precisas y permanentes de las estrellas.

Edwin Powell Hubble descubre que Andrómeda  realmente es una galaxia que está por fuera de las estrellas conocidas hasta entonces. Posteriormente se concibe que lo que en la antigüedad se llamó La Vía Láctea realmente es nuestra Galaxia y que el Universo está conformado por miles de estas agrupaciones de estrellas.

En la mitad del siglo XX se inicia la carrera por la conquista del espacio y es así, como  Rusia lanza el primer satélite artificial, el Sputnik I, el 4 de octubre de 1957, dando comienzo a la más sofisticada tecnología para conocer el cosmos.

También fue  Rusia el primer país  en colocar un hombre en órbita al rededor de la tierra, el cosmonauta Yuri Gagarin, en la nave Vostok I.

Desde entonces rusos y norteamericanos han lanzado muchos vehículos espaciales, tripulados o no, que hoy están navegando hacia los confines del sistema solar, con un mensaje para que pueda ser interpretado por alguna civilización extraterrestre.


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Sir Isaac Newton revolucionó la astronomía elaborando leyes que introducían esta ciencia a las ciencias aplicadas.

En 1969 los norteamericanos Neil Amstrong y Edwin Aldrin pisan suelo lunar.

Hoy día, la tecnología de mano de la astrofísica y la astronáutica orientan a la humanidad en la confirmación de los valores científicos y la alejan de sus comienzos, cuando nació de mano de brujos y astrólogos.

Los astrofísicos aplican todas las técnicas de la física moderna al estudio de la naturaleza de los cuerpos celestes. Para sus investigaciones utilizan la energía nuclear, las ondas electromagnéticas y grandes radiotelescopios y telescopios de alta tecnología,  como el telescopio espacial Hubble, que ha permitido conocer un universo que desde la tierra no era posible analizar.

La astrofísica estudia la composición de las estrellas, aplica la química para conocer cual es el  material  que  conforma el universo y saber como producen energía las estrellas por transformaciones nucleares y como se forman en ellas los elementos químicos.

Ciencia criolla

En Colombia, la astronomía es una ciencia que apenas se practica a nivel aficionado, a diferencia de países como México y Brasil, en dónde ya se dicta esta cátedra a nivel universitario.

En este campo, se podría decir que el principal representante colombiano es el astrónomo antioqueño Julio Garavito, quien por su trabajo y estudios en el area de la astronomía se hizo merecedor a que su nombre le fuera puesto a uno de los cracteres de la luna. De esta manera se convirtió en el único latinoamericano en tener este honor. Lamentablemente muchos colombianos supieron de la existencia de este investigador nacional cuando su imagen apareció en los billetes de 20 mil pesos.

De acuerdo con el arquitecto Luis Fernando Céspedes, miembro de la Asociación de Aficionados a la Astronomía, ANTARES, de la ciudad de Cali, Colombia, situaciones como la anterior evidencian que en el país todavía hay mucho desconocimiento sobre esta práctica y aún se le confunde con la astrología.

Contacto:
Luis Fernando Céspedes G. Asociación de Aficionados a la Astronomía  ANTARES. Informes tel  92- 6640374  Cali
e-mail:  cespedes@colombianet.net


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