Costa Pacífica:

EROSIONADA POR TALADROS VIVIENTES

La erosión biológica o bioerosión de acantilados es uno de los procesos costeros más importantes que sucede en la costa pacífica colombiana, al punto de cambiar en muchas partes el aspecto de esta zona.

Foto de Investigador Jaime Cantera

Líquenes y algas forman una película sobre la roca que servirá de alimento a los bioerosionadores.

AGENCIA AUPEC. 26-05-1998

La transformación  o evolución, como la llamó Darwin, está presente en todos los campos del delicado proceso de la vida de este planeta. Uno de esos procesos de transformación es el que producen los organismos bioerosionadores con su continua actividad de supervivencia sobre los acantilados rocosos de la costa pacífica colombiana.

La erosión  provocada por estos organismos, induce con la ayuda de procesos físicos como el oleaje, el desplome, de grandes masas de roca, modificando la línea costera como ha ocurrido en la bahía de Málaga, donde ha cambiado el tamaño, la profundidad y han aparecido islas.

Jaime Cantera,  biólogo, profesor de la Universidad del Valle, desarrolló un proyecto de investigación sobre el comportamiento de estos organismos durante años. Con este trabajo se pretendió determinar la densidad poblacional y la tasa de destrucción de las rocas, para conocer la velocidad del proceso erosivo para la costa pacífica.

Esta investigación fue  galardonada con el Premio Nacional de Ecología, 1994, otorgado por la Financiera  Eléctrica  Nacional FEN.


Foto de Investigador Jaime Cantera

La fuerza del oleaje sobre el acantilado acelera el proceso de erosión arrancando material del techo y la pared de la caverna. Al alcanzar cierta profundidad la caverna termina desplomándose sobre el mar.

¿Cómo ocurre la erosión?
 
El proceso inicia con la acción de los organismos abrasionadores, principalmente caracoles y cangrejos, estos se alimentan de algas y microorganismos que crecen en forma de película  sobre las rocas. Para alimentarse, los abrasionadores  raspan  la roca retirando a la vez parte del sustrato. Ellos llegan a la parte baja intermareal del acantilado.

Posteriormente, organismos perforadores de la familia Pholadidae  y el género Lithophaga, en búsqueda de protección  se incrustan en la roca, una vez se ha realizado la abrasión superficial. Ahí instalados, ellos obtienen por filtración su alimento del mar. Los perforadores llegan a la parte blanda de la roca, debilitando la franja más baja, en la cual por acción de las mareas y el oleaje se van formando cavernas.

Al ser canalizada el agua y la energía del oleaje a través de la caverna, el proceso abrasivo se hace más importante, aumentando la caída de material al interior de la caverna. “Cuando la caverna alcanza cierta profundidad y desaparece el soporte, se derrumba  la pared superior del acantilado sobre el mar,  quedando expuesta a la  acción de las mareas, el oleaje y&nb